web analytics

Deadly Premonition, tengo un amigo que…

“Llámame York, todo el mundo me llama así”.

Todos los jugadores que hemos podido disfrutar de Deadly Premonition (Rising Star Games, 2010), hemos escuchado esas palabras en boca de su protagonista en muchas ocasiones. En realidad, todas las personas que se han acercado al universo que esta obra nos propone han podido ser testigos de una genialidad narrativa que deja pocos aspectos sin cubrir: thriller policíaco, leyendas infantiles, traumas psicológicos, relaciones humanas… Todo en el título está cuidado hasta el más mínimo detalle excepto en los aspectos técnicos, desfasados y que dan poco beneficio al conjunto. Aún así, Deadly Premonition comparte junto a otros títulos como NieR (Cavia, 2010), el privilegio de ser considerados videojuegos al que todo buen amante de las experiencias opuestas a lo establecido debería acercarse a pesar de sus trabas.
Uno de los aspectos más potenciados del juego es la extrapolación de muchos conceptos psicológicos que podríamos asimilar como exclusivos de los niños al protagonista de la aventura. Fantasía, imaginación o mundos más cercanos a la ilusión que a la realidad, por citar algunos ejemplos. En el título, los niños Isaach e Isaiah parecen compartir una realidad velada al resto de adultos de Greenvale excepto a uno: York.

deadly premonition york art articulos videojuegos zehngames

Los amigos imaginarios


amigo-imaginario deadly premonition articulo videojuegos zehngames

Desde una temprana edad, cuando los niños dejan de ser objeto únicamente de cuidados y comienzan a ser conscientes de sus propios actos, llenamos sus mentes de reproches y órdenes con la intención de instaurar una barrera en su entendimiento que diferencie las acciones buenas de las malas. Según el reputado epistemólogo y psicólogo Jean Piaget (Suiza, 1896-1980), a pesar de ese tipo de actos, su teoría sostiene que los principios de la lógica en los niños comienzan a instalarse antes incluso que la adquisición del lenguaje, generándose a través de la actividad sensorial y motriz del bebé en interacción con el medio. Los dos procesos básicos que generan este tipo de entendimiento son el de la asimilación y el de la acomodación, capacidades que para Piaget son innatas en todos los humanos y que por factores genéticos se van desplegando ante determinados estímulos en determinadas etapas del desarrollo. Piaget, por supuesto, también demuestra que existen diferencias cualitativas entre el pensar infantil y el pensar adulto.

Las habilidades cognitivas en los niños empiezan a florecer a partir de los 3 o 4 años de edad, y es ahí donde su imaginación parece que empieza a no tener límites. Mundos imaginarios, fantasías, relaciones con los monstruos que creen que habitan dentro de su armario o debajo de su cama, y también, la creación de amigos imaginarios con los que conversar y que en realidad ayudan a su exploración de la realidad. Durante el día, el infante se siente cohibido en sus acciones por las limitaciones que sus padres imponen; durante la noche, en contraposición, su amigo imaginario se encuentra a su entera disposición sin limitaciones.

Pero, ¿qué son en realidad los amigos imaginarios y estos mundos de fantasía que parecen florecer en los pensamientos de los infantes y que, en Deadly Premonition, también son compartidos por el protagonista?

“¿Tú qué opinas, Zach?”


La figura de Zach en el título de Rising Star Games, sin entrar en ningún tipo de spoiler ni en la conclusión de la historia, resulta ser desde el primer minuto para el jugador algo totalmente incomprensible y alejado de cualquier explicación lógica posible. York, el agente del FBI protagonista de la historia, parece entablar conversaciones con una figura llamada Zach a la que nosotros no podemos ver ni escuchar, pero que parece estar junto a él en todo momento. ¿Zach es una representación de nosotros mismos como jugadores en el juego rompiendo de forma curiosa la cuarta pared? ¿Brote de algún problema psicológico? ¿Es un amigo imaginario de York? Entrando en ese asunto, ¿cómo podría serlo si según las teorías antes expuestas por Piaget existen diferencias evidentes ente el pensar infantil y el pensar adulto? ¿Acaso no sólo los niños pueden tener amigos imaginarios?
A pesar de lo que mucha gente pueda creer, la figura del amigo imaginario no viene dada por una pérdida de contacto con la realidad o por un destino inexorable de soledad para quien lo padece. Según algunos estudios más bien podría indicar todo lo contrario: a la persona afectada le gusta socializar y cuando no hay nadie disponible en la vida real para hacerlo, simplemente se lo inventa, y en la mayoría de ocasiones son plenamente conscientes de que esa figura pertenece únicamente a su imaginación. Según el psicopedagogo Daniel del Olmo:

“Los amigos imaginarios nacen para rellenar un hueco, y en pocos casos resultan algo negativo. Algún tipo de trauma infantil o un trastorno psicológico pueden provocar su irrupción también en adultos”.

Francis York Morgan Deadly Premonition analisis videojuegos zehngames

La figura imaginaria también puede ser presentada en adultos, siempre y cuando sean conscientes de que pertenece únicamente a su imaginación y no resulta algo real. Tomando esa base, podríamos llegar a asimilar a la figura de Zach como la del amigo imaginario de York. Además, en los primeros instantes de aventura no contamos con información suficiente como para saber si York sufrió en su infancia algún tipo de trauma infantil o incluso alguna vivencia del mismo tipo en su vida adulta, entendiendo que como agente del FBI ha podido vivir situaciones complicadas y posiblemente al límite. El mayor problema que presentaría esta teoría viene precisamente dada porque York no parece entender a Zach como una figura imaginaria, más bien todo lo contrario, y sabe imponer al jugador detrás del mando la sensación de que algo importante parece estar detrás de ese asunto. Estaríamos entrando, entonces, en algún tipo de problema al que tendríamos que recurrir más bien a la figura de un psiquiatra. ¿Algún tipo de esquizofrenia tal vez? Es posible que incluso hubiera que tratar el asunto por medio de algún experto en parapsicología, la denominada pseudociencia por la comunidad científica que estudia los fenómenos paranormales que escapan al entendimiento de otros campos de la ciencia.

Isaac e Isaiah, los ángeles


Los niños en Deadly Premonition tienen su única representación en el pueblo de Greenvale en la figura de los ya antes mencionados Isaac e Isaiah, y en algunas situaciones vividas por York estarán representados con alas y un aspecto de divinidad que evoca la figura de los ángeles. Según las tres principales religiones monoteístas, los ángeles son considerados como criaturas de gran pureza destinadas en muchos casos a la protección de los seres humanos. ¿Qué mejor manera de representar esa castidad por medio de dos niños inocentes?

red-room_deadlypremonition Isaac Isaiah angels articulos videojuegos zehngames

El cuerpo de la mujer asesinada que resulta ser el punto detonante en la narrativa del título es descubierto en primera instancia por los dos pequeños, que entienden el hecho como algo totalmente diferente al del resto de adultos del pueblo. Aspecto normal, pensaréis muchos, teniendo en cuenta esa virginidad mental llena de imaginación e ilusión que comparten los niños y que los adultos van perdiendo con los años. Sólo una persona adulta a lo largo del título mantiene en muchas ocasiones la misma visión que Isaac e Isaiah, compartiendo incluso lugares y mundos propios de una mente fantasiosa: York. Sumado a ese posible amigo imaginario bastante impropio de su edad, ¿la obra nos quiere decir que el protagonista es el único que ha sido capaz de mantener la visión ilusoria de los niños que la educación y la sociedad terminan por destruir?

York, únicamente siente que el caso puede ser resuelto desde la vista de un niño como Isaac o como Isaiah e incluso ese hecho explicaría la presencia de un amigo imaginario como Zach. También aclararía la visión del asesino como una especie de hombre del saco y la representación de seres que bien podrían habitar dentro del armario o debajo de la cama de cualquier niño. Él es el único que parece ver todo eso.

York no es más que un niño pequeño dentro de Greenvale, que gracias a la utilización de esta perspectiva diferencial consigue avanzar en un caso complicado a todos los niveles.

Por supuesto, muchas de estas teorías y reflexiones podrían ser fácilmente desmontadas una vez llegados al final del título, pero la intención no era la de tratar de explicar su conclusión o la de trazar una de tantas teorías sobre su desenlace. Lo único que podemos sacar en claro es que Deadly Premonition es un juego redondo en su concepción narrativa, que nos hace pensar, meditar y discurrir por varios asuntos psicológicos mientras estamos jugando y también una vez lo concluimos. Perdonad sus problemas técnicos y os encontraréis ante una alegoría al buen videojuego y a las buenas historias, que os dejará una huella imborrable. Y recordad que los amigos invisibles son sólo imaginación, y los monstruos que viven debajo de vuestra cama son sólo pura fantasía… ¿o quizás no?