¿Olvidates tu contraseña?

Prepare for unforeseen consequences – Parte I

2013-07-17
No hay comentarios

“Bueno, ahora escúchame bien querida, cuando veas a tu padre dale este mensaje: prepárate para consecuencias imprevistas.”

La siempre inacabada saga Half-Life (Valve, 1999-2007) es sin lugar a dudas todo un referente en cuanto a calidad, y ya no sólo dentro del género de los FPS pues su buen hacer la ha puesto a la altura de las grandes franquicias de la industria del videojuego. Una serie de títulos adelantada a su tiempo, con un apartado técnico intachable, un diseño de niveles excelente, una trama con sorprendentes giros de guión y un gameplay  fluido y entretenido como pocos. La lista de bondades no es corta y a todo lo mencionado hay que añadir otro punto más a su favor, los personajes. Muchos de los protagonistas y antagonistas de la franquicia hacen su primera aparición en Half-Life (íd.; Valve, 1999) pero es en Half-Life 2 (íd.; Valve, 2004) – y sus dos episodios – donde el jugador, siempre desde la perspectiva de Gordon Freeman, empieza a forjar lazos con ellos.

El trabajo realizado por Valve con sus personajes principales es soberbio; con un diseño que cuida todos los pequeños detalles, una gesticulación – tanto facial como corporal – muy natural y un doblaje original excelente que hacen posible que el jugador se salte el molesto valle inquietante – por desgracia no se puede decir lo mismo de los personajes secundarios que nos iremos encontrando durante la aventura. Dentro de la extensa plantilla de personajes hay uno que despunta por el misterio que rodea a su figura, un viejo conocido que nos vigilará desde las sombras, un hombre trajeado y sin nombre al cual se refieren el resto de personajes como “nuestro amigo”.

Aviso: el resto del artículo contiene spoilers de Half-Life, Half-Life: Opposing Force, Half-Life 2, Half-Life 2: Episode One y Half-Life 2: Episode Two.

The G-Man

Empezar a profundizar en un personaje del que ni siquiera se conoce su nombre no es tarea fácil, pero parece interesante comenzar mencionando el equipo humano que le dio vida. El primer modelo de G-Man, aparecido en el Half-Life original, fue creado por Chuck Jones mientras que el de Half-Life 2, mucho más detallado que su predecesor, surgió del trabajo combinado de Bill Van Buren (modelo básico), Dhabih Eng (detalles) y Doug Wood (expresiones faciales). Todos los modelos faciales de los NPCs humanos de Half-Life 2 están basados en personas reales y en nuestro caso Frank Sheldon fue quien prestó su rostro a G-Man. Finalmente, pero no por ellos menos importante, la entrecortada voz de G-Man pertenece a Michael Shapiro, el cual hace un trabajo soberbio con el doblaje de la versión original.

Una vez conocidos sus creadores pasemos a la siguiente cuestión, el origen de su alias, G-Man. Como hemos comentado en ningún momento de la saga se menciona su nombre por lo que la comunidad de fans – siempre ávida de respuestas – no tardó en encontrarle un mote, cuyo origen está en uno de los ficheros del primer Half-Life en los que se hace referencia al modelo del personaje: monster_gman. G-Man es un coloquialismo americano que significa Government Man, y aunque el personaje aparezca trajeado y con un maletín – al más puro estilo Men in Black – en ningún momento de la saga se le relaciona con algún ente gubernamental. El nick caló hondo en la comunidad y en todas sus posteriores apariciones este personaje pasaría a ser conocido como The G-Man – incluso en Valve se mantuvo el nombre al pasar del motor GoldSrc al Source, nombrando el nuevo modelo cómo npc_gman.

The Observer

Muy poco se sabe de G-Man pero uno de los elementos que lo caracterizan es su aparente interés en todos nuestros actos, prueba de ello es que durante el gameplay  de toda la saga podremos verlo en numerosas ocasiones observando en la lejanía e incluso en momentos puntuales de la historia se dirigirá directamente a nosotros – más bien a nuestro avatar, Gordon Freeman -, en un entrecortado y asmático monólogo. Un dato curioso es que la figura de The G-Man influyó fuertemente en la creación de The Observers de la serie Fringe: Al límite (Fringe, J. J. Abrams, 2008-2013).

Sorprende que la primera vez que vemos a G-Man sea durante los compases iniciales de Half-Life, concretamente puede ser visto discutiendo con un científico dentro de una sala si miramos por las ventanas del tren eléctrico en el capítulo introductorio, Bienvenido a Black Mesa. Tras este primer encuentro podremos verlo en otras siete ocasiones durante nuestro escape de las instalaciones de Back Mesa. Pero, sin duda, su mayor aporte en Half-Life es su diálogo con Freeman cuando éste derrota al jefe final del título en el mundo fronterizo de Xen. Es en este punto cuando el jugador se da cuenta de que G-Man es mucho más de lo que aparenta ser.

“Gordon Freeman en carne y hueso, bueno en carne y traje de protección, me he tomado la libertad de librarle de sus armas, en cualquier caso eran propiedad del gobierno, respecto al traje, se lo ha ganado. Gracias a usted, Xen, el mundo fronterizo está bajo nuestro control, menudo trabajo ha realizado, me ha dejado impresionado, por eso estoy aquí señor Freeman, le he recomendado su servicio a mis jefes y me han autorizado a ofrecerle un puesto de trabajo, están de acuerdo en que tiene usted un potencial ilimitado. Ha demostrado ser un hombre resuelto, por lo que no tendrá problemas para tomar una decisión, si está interesado, entre en el portal y lo tomaré como un si, en caso contrario, bueno, puedo ofrecerle una batalla en la que no tendrá oportunidad de ganar, todo un desencanto después de que lo ha logrado, es hora de elegir.”

Si en Half-Life lo último que escuchamos fue la voz de G-Man, en Half-Life 2 será lo primero que oiremos. Nuestros primeros pasos vuelven a ser sobre un tren sólo que esta vez el marco es muy distinto; Gordon Freeman ha estado en hibernación durante veinte años. En este extenso periodo de tiempo muchas cosas han cambiado pues el Imperio Combine, un ejército interdimensional, ha atacado y conquistado nuestro planeta. Con ambiguas intenciones G-Man vuelve a convocar a su mejor peón – el jugador/Gordon Freeman – para que con sus extraordinarias aptitudes derrote a los invasores en Ciudad 17 y como hizo durante el incidente de Black Mesa, no piensa perderle de vista.

“Manos a la obra, señor Freeman. Manos a la obra. No quiero decir que se haya dormido en los laureles en el trabajo. Nadie se merece más un alto en el camino. Todos los esfuerzos realizados habrían sido en vano hasta que… Bueno… digamos que otra vez ha llegado su hora. El hombre adecuado en el sitio equivocado puede cambiar el rumbo del mundo. Despierte señor Freeman. Despierte y mire a su alrededor.”

Continuará en la segunda y última parte del reportaje: Prepare for unforeseen consequences – Parte II

Imagen de perfil de Razor

Razor

49 entradas como autor
Amante congénito del universo videojueguil. Autoproclamado nintendero, pecero y seguidor acérrimo de los títulos indie. Donde la gente ve un gamepad y una pantalla yo veo un portal dimensional a Hyrule, Shakuras, Aperture Science, The Citadel, Tallon IV, Sylvarant, Black Mesa, Tamriel… Y es que, a veces, es mejor tomar la pastilla azul y permanecer unas horas más en The Matrix que elegir la roja y darte cuenta, al mirar por la ventana de tu habitación, que amanece la rutina del día a día.

Etiquetas:

, , , , , ,

Inicio Foros Prepare for unforeseen consequences – Parte I

Viendo 1 publicación (de un total de 1)

Debes estar registrado para responder a este debate.