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PEGI: algo más que iconos y edades (Parte II)

2012-05-22
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Los videojuegos se han convertido en una fuente de ocio y cultura importante. Pero como toda arte, sus contenidos abarcan un amplísimo espectro de contenidos. Algunos de ellos pueden no ser aptos para menores, por ello la industria del videojuego decidió autorregularse con el fin de proteger los intereses del menor, creando el sistema PEGI.

Tras comentar acerca de su organización como entidad en una entrada anterior, es el momento de hablar de PEGI como sistema de clasificación, del procedimiento que se sigue para asignar los iconos de edad y los descriptores de contenido a los juegos, y de lo que representan dichos símbolos, intentando entrar en algo más de detalle que las escuetas definiciones de la propia web de PEGI (PEGI.info).

¿Quién clasifica los videojuegos?

Inicialmente los juegos reciben una clasificación provisional automática en base a un formulario que los usuarios del sistema PEGI (las desarrolladoras) han de cumplimentar. Según la clasificación provisional el juego será revisado por el Instituto Holandés de Clasificación de Medios Audiovisuales, NICAM, (3, 7) o por el Consejo de Estándares de Video, VSC (12, 16, 18). Tras la revisión se otorga una clasificación final al juego y la licencia para usarla a la distribuidora.

NOTA: En Portugal se utilizan las edades 4 y 6 en vez de 3 y 7, mientras que en Finlandia se usan 11 y 15 en vez de 12 y 16. Se debe a que en estos países ya tenían un sistema de clasificación de vídeo que usaba dichas edades, y usar unas distintas para videojuegos podría resultar confuso.

¿Cómo se lleva a cabo la clasificación?

Cualquier compañía que quiera recibir una clasificación PEGI debe en primer lugar aceptar el Código de conducta mediante el cual se comprometen contractualmente a respetar los principios en los que se sustenta PEGI. Después, deben asegurarse de que todo el personal responsable de la clasificación de los juegos se registra en NICAM como registered coder. Los coders reciben un código de acceso único que les permite usar la web de registro online y se encargan de suministrar los juegos y el material audiovisual para que los administradores puedan evaluarlo.

Antes del lanzamiento del juego, los coders responden a un cuestionario online que consta de dos partes, con 50 preguntas en total. La primera parte está centrada en verificar si el juego puede estar sujeto a la legislación existente en determinados países (conllevando una clasificación legal, distribución limitada o prohibición, por ejemplo). Si es el caso, y dado que PEGI es un sistema voluntario, se usará en concordancia con la normativa específica en los países correspondientes. Suelen ser las categorías más restrictivas, referidas a pornografía o violencia extrema explícitas, y responder afirmativamente a una de estas cuestiones suele implicar un 18 como clasificación.

Tras esas quince primeras preguntas, se pasa a la segunda parte del cuestionario, donde entra el criterio de PEGI. Las preguntas son descripciones de posible contenido presente en el juego, que han de responderse afirmativa o negativamente. Cada pregunta (posible contenido) va acompañado de una clasificación de edad, un icono descriptivo del contenido (violencia, sexo, drogas…) y una explicación más detallada como referencia.

En base a las respuestas, se generará automáticamente una clasificación provisional, que incluirá la clasificación de edad más restrictiva asignada en el cuestionario y los distintos descriptores de contenido que sean aplicables en cada caso.

Emitida la clasificación provisional, NICAM revisará los juegos 3 y 7, y VSC revisará los juegos 12, 16 y 18. Para ello contarán con el material audiovisual proporcionado por los coders. Este material suele ser el más susceptible de proporcionar una clasificación más restrictiva. Si los administradores tuvieran que jugar los juegos para dar la clasificación, aparte de ralentizar el proceso, podrían no llegar a ver material susceptible de ser clasificado en un rango de edad determinado. Así pues, al recibir el material audiovisual directamente seleccionado por los desarrolladores se agiliza el proceso, haciéndolo más eficiente.

Se podría pensar que si se deja en manos de las compañías qué material se envía para ser revisado, podrían falsear los resultados no enviando una determinada escena violenta, por ejemplo, para recibir una clasificación de edad menor. Hay que tener en cuenta que estar suscrito a PEGI da buena imagen a las compañías y les ayuda a ganarse la confianza del consumidor. Además, si algo así sucediera el Comité de refuerzo intervendría aplicando una sanción a la compañía, que puede llegar a ser de 500.000 € e ir acompañada de un período de inhabilitación.

El proceso de clasificación no es gratuito (se ha de pagar una tasa por cada juego evaluado) y puede prolongarse durante uno o dos meses. Las tasas y duración son menores para juegos de distribución digital. Cuando NICAM y VSC han terminado de revisar el material audiovisual asignan una clasificación al juego, acompañada de una justificación de la misma. Si la compañía no está de acuerdo con la clasificación obtenida puede apelar al Consejo de reclamaciones para que sea revisada.

Una vez asignada una clasificación definitiva, PEGI emite una licencia de uso permitiendo a la compañía utilizar los iconos de edad y contenido correspondientes para etiquetar el juego en la carátula del juego o el lugar de venta digital del mismo siguiendo las pautas de etiquetado y el código de conducta de PEGI.

Otros procedimientos de clasificación

De las 50 preguntas del cuestionario antes mencionado, la última hace referencia a PEGI Online, que cuenta con su propio icono para describir que el juego contiene opciones online. Creado en 2007, indica que el juego dispone de opciones online respetando unas directrices básicas de seguridad y protección del menor (como una política de privacidad coherente), contendrá sólo material clasificado por PEGI u otras entidades de clasificación (BBFC, USK, etc.) y que dicho juego está bajo el control de una empresa preocupada por la protección al menor. Durante 2012 se remodelará parcialmente este servicio para facilitar su gestión.

Otro procedimiento adicional es PEGI Express diseñado específicamente para plataformas digitales con la finalidad de otorgar una clasificación rápidamente. Se creó en 2011 como colaboración entre PEGI S.A. y Microsoft para su Windows Phone, pero no es exclusivo de éste. Cualquier plataforma digital o móvil puede adoptar este procedimiento de clasificación.

El proceso es similar a PEGI aunque más corto: primero se registra el juego en una base de datos añadiendo alguna información (título, género, desarrolladora…). Después la desarrolladora ha de aceptar las condiciones de uso y rellenar un breve cuestionario que dará lugar a una licencia de uso que podrá ser usada inmediatamente por la desarrolladora. La licencia y el juego son remitidos a PEGI para su revisión a posteriori. Si PEGI estima que la clasificación debería ser distinta, se procedería a volver a etiquetar el juego de inmediato.

Este sistema permite dar salida a la ingente cantidad de juegos digitales que hay en el mercado sin causar retrasos innecesarios en los lanzamientos, pero asegurándose de que la clasificación es adecuada.

Iconos de edad y descriptores de contenido

Una de las ventajas de PEGI frente a otros sistemas de clasificación es que mediante los iconos de edad y los descriptores de contenido consigue reflejar de forma sencilla y visual los contenidos de un juego. Un título puede no ser apto para menores de 12 años por múltiples razones, y los sistemas que sólo incluyen el icono de edad no reflejan estas posibles variantes (no es igual un 12 por contener violencia que un 12 por lenguaje inapropiado, concepto al que son más susceptibles en otros países como Reino Unido).

Descriptores e iconos van relacionados. La presencia de drogas en un juego garantiza un 16, mientras que la violencia, según su realismo, puede ir asociada a los rangos de edad entre 7 y 18. Ciertos descriptores sólo se asocian a edades específicas (miedo, 7; discriminación, 18). En determinadas circunstancias especiales no se usan algunos descriptores, como por ejemplo en el software donde el juego es la trama principal del título, no se asigna el descriptor correspondiente.

Existen siete descriptores de contenido: violencia, sexo, discriminación, drogas, juego, lenguaje soez y miedo, a los que se añade el de PEGI Online. Pasemos a verlos en más detalle.

VIOLENCIA

El aspecto de los personajes es clave. Los seres antropomórficos se consideran humanos aunque no lo sean. Así, un típico juego de zombis contendrá violencia contra personajes de aspecto humano, resultando en una clasificación más restrictiva. Lo mismo sucede si tienen aspecto animal, que se consideraría equivalente a violencia contra animales.

De igual manera que la duración de una escena no influye en la clasificación, el realismo no depende de la calidad gráfica con la que se reproduzca la violencia, sino con la fidelidad de la representación con respecto a la realidad. Así, un juego como Metroid: Other M (Nintendo, 2010) puede pasar de 12 a 16 por tener una escena donde alguien es disparado y cae al suelo de forma realista (aunque sea un entorno de ciencia-ficción/fantasía), mientras que No More Heroes (Grasshopper Manufacture, 2008) puede pasar de un 18 a un 16 por eliminar la sangre del juego y hacer que los personajes desaparezcan en una nube de píxeles al morir, dándole un aspecto nada realista a las muertes.

Es el descriptor de contenido más frecuente, llegando a aparecer en un 52% de los juegos clasificados por PEGI en 2011. Según el grado de violencia y lo explícita que sea, se asociará a distintas edades*:

  • [7] – Violencia no realista o no detallada contra personajes fantasiosos o vagamente humanos.
  • [12] – Violencia no realista contra personajes humanos o animales; violencia realista contra personajes fantasiosos (dragones, fantasmas, etc.); violencia realista leve contra personajes humanos o animales siempre que no resulten heridos ni demuestren dolor (una bofetada, por ejemplo);
  • [16] – Violencia realista, aunque no necesariamente explícita, contra personajes humanos o animales que reaccionan de forma realista; mostrar actos criminales como algo atractivo;
  • [18] – Violencia explícita o realista contra personajes humanos; desmembramientos; gore; asesinato o mutilación de personajes humanos inocentes o indefensos; etc.

*NOTA: Los criterios comentados para este y el resto de descriptores son sólo algunos ejemplos ilustrativos. Puede haber más criterios que definan una edad concreta para el descriptor de contenido.

SEXO

A medida que los videojuegos ganan aceptación social (ya no se ven como algo “para niños”), el sexo gana presencia en sus diferentes facetas, desde mero romance a escenas más sugerentes, y comienza a tratarse de forma más seria y adulta. Un par de ejemplos actuales de ello podrían ser Mass Effect (BioWare, 2007) y The Witcher (CD Projekt, 2007).

El descriptor de sexo puede aparecer en diversos contextos:

  • [12] – Insinuaciones de carácter sexual; personajes con poses sugerentes; diálogos o sonidos que den a entender que existe una relación sexual aunque ésta no sea visible; etc.
  • [16] – Relaciones sexuales con genitales no visibles; desnudez total o parcial; imágenes que representen una actividad sexual o erótica, aunque sea una imagen estática.
  • [18] – Cualquier aspecto de la sexualidad humana (masturbación, coito, juegos eróticos…) en los que haya órganos sexuales visibles. (Si sólo aparecen pechos, nalgas o vello púbico no se considera como “órganos sexuales”.)

DISCRIMINACIÓN

El juego contiene material que podría llegar a fomentar el odio y la discriminación por cuestión de raza, religión, nacionalidad o algún estereotipo. Es con diferencia el descriptor menos común de todos, que puede aparecer en juegos que representen hechos históricos (como la Segunda Guerra Mundial), aunque hay excepciones.

Existe una buena razón para evitar este tipo de contenidos: las leyes suelen ser mucho más contundentes contra la discriminación que contra la pornografía o la violencia desmedida en materiales audiovisuales. Así que la inclusión de material susceptible de fomentar la discriminación puede suponer un acto criminal. En el sistema PEGI, cualquier juego con este contenido se clasifica directamente con un 18.

DROGAS

Este descriptor aparece junto a los iconos 16 y 18. Está presente cuando el juego incita al consumo o tráfico de drogas o éstas se muestran de forma atractiva para el jugador. Por lo general, se refiere a drogas reales (alcohol, marihuana, cocaína…), independientemente de si su consumo está legalizado o no, aunque ocasionalmente podría haber excepciones.

  • [16] – Se muestran el tabaco y el alcohol como algo atractivo y beneficioso, o aparecen drogas ilegales (en cualquier circunstancia).
  • [18] – Se muestran drogas ilegales como algo atractivo y que, tras su uso, permiten conseguir beneficios (ganar la partida, derrotar un enemigo, etc.) Las drogas deben ser reales e ilegales.

JUEGO

Hace referencia a juegos de azar y similares (ruleta, póker, apuestas, máquinas tragaperras…) Cuando forman parte de la trama principal no se utiliza el descriptor, como en el caso de Texas Hold’em (Microsoft, 2006), aunque un juego clasificado como 12 con material que fomente los juegos de azar o enseñe cómo jugar sí lo llevará.

Si el juego se clasifica como 16 o 18 la situación es algo más especial: se usará el descriptor cuando vaya acompañado de otros descriptores de contenido (violencia, sexo, discriminación o drogas).

LENGUAJE SOEZ

Incluye lenguaje que podría resultar ofensivo o inapropiado para algunos consumidores (palabras malsonantes, blasfemias, términos con connotaciones racistas…) Es algo con una fuerte carga cultural, ya que consumidores de distintas nacionalidades, edades o grupos sociales pueden percibir de distinta manera el uso de determinadas palabras.

Se usa con la clasificación 12 cuando el vocabulario puede resultar grosero u ofensivo (*damn, hell, God, crap, dickhead, bitch, shit, piss off, whore, bastard, wanker, nigger, yid, queer, dyke…), y con la clasificación 16 cuando son términos usados comúnmente para insultar, de índole sexual (fuck, cunt, motherfucker, cocksucker, etc.) o que resultan blasfemos.

Se usa junto a la clasificación 18 en la misma manera que el descriptor de juego: cuando se acompaña de otros posibles descriptores para 18 (violencia, sexo, discriminación o drogas). Cabe destacar, además, que en algunos lugares la blasfemia puede estar penada por ley, por lo que la inclusión de lenguaje blasfemo podría acarrear problemas legales.

*NOTA: se usan ejemplos en inglés, dado que es el idioma más susceptible para este tipo de contenido.

MIEDO

Aparece únicamente en juegos clasificados 7 e indica que contiene material, ya sean imágenes o sonidos, que podrían llegar a asustar a niños pequeños. No tiene por qué ser contenido explícito; a veces basta con la ambientación. Por ejemplo, un paísaje sombrío acompañado de cierta música podría ser suficiente, aunque en el escenario no ocurra absolutamente nada.

JUEGO ONLINE

Este descriptor corresponde a PEGI Online e indica simplemente que un juego puede jugarse en línea. Puede usarse con cualquier icono de edad, puesto que el sistema de PEGI Online ya compromete a las compañías a mantener ciertos criterios razonables del uso del juego online (política de privacidad coherente, contenidos revisados bajo el sistema PEGI, etc.)

Con esto finaliza el recorrido por PEGI y su sistema de clasificación por edades y contenidos. Un recorrido extenso que, esperemos, haya servido a una doble causa: dar a conocer PEGI a aquellos que no lo conocen, así como ofrecer información detallada para aquellos que, conociéndolo, quieran saber algo más.

Más de 750 desarrolladores utilizan el sistema PEGI para etiquetar sus productos. Pese a ser un sistema voluntario, la acogida por parte de la industria, las administraciones públicas y los consumidores es buena, aunque aún falta mucho trabajo por hacer para que PEGI tenga la repercusión que merece, especialmente entre los consumidores.

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  • #41500

    Los videojuegos se han convertido en una fuente de ocio y cultura importante. Pero como toda arte, sus contenidos abarcan un amplísimo espectro de con
    Lee el artículo completo en http://www.zehngames.com/articulos/pegi-algo-ms-que-iconos-y-edades-parte-ii/

    Imagen de perfil de Raul FactoryRaul Factory
    Super administrador
    #41501

    Si no lo digo, reviento! Extraordinario trabajo de investigación y mejor exposición. Dos entregas muy interesantes, que nos acercan a PEGI de forma clara y concisa. Ahora falta que el sector de un paso al frente y junto con los organismos que pertoquen, hagan de PEGI una cuestión de compromiso y cumplimiento.

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