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Aquellos Maravillosos Años

2012-11-13
14 comentarios

Afirmación forjada en los cimientos de la nostalgia, “Aquellos maravillosos años”, también fue adoptada en España, cómo el título de la serie americana de finales de la década de los 80, The Wonder Years (Carol Black y Neal Marlens, 1988). En ella se narraban las venturas y desventuras de un grupo de adolescentes, dentro de la sociedad americana de principio de los 70, lidiando con los típicos problemas e inseguridades de la pubertad. En el papel del protagonista, Kevin Arnold, estaba un joven Fred Savage, que junto con sus amigos y con sus vivencias, marcaron a toda la juventud de aquella época. Para dar más profundidad y trascendencia a los hechos, la historia estaba contada por una voz en off del mismo protagonista ya adulto.

Cada momento y experiencia vivida eran grabados a fuego en los protagonistas, igual que en los espectadores que seguían la serie y se veían reflejados en sus hechos, como si les estuviese pasando a ellos mismos. A medida que evolucionaba la trama iban descubriendo el mundo con diferentes acontecimientos, los cuales les marcarían para siempre.

¿Qué tiene que ver esto con el mundo de los videojuegos? En mi opinión, mucho, ya que la nostalgia y el haber vivido algo por primera vez, nos lleva a creer, que casi todos los juegos que hemos jugado antes, son mejores de los que jugamos ahora.

Tiempos pasados fueron mejores

Frase lapidaria y desalentadora, que se escucha constantemente en muchos ámbitos de la vida. ¿Significa que en la actualidad no tenemos ni idea de hacer las cosas? ¿Que el trabajo está hecho deprisa y corriendo, sin poner esfuerzo, sin pasión y sin miramiento por el detalle? Es entonces, cuando y echando la vista atrás, en nuestras “juegotecas”, hay un montón de grandes videojuegos y alguna que otra obra maestra inolvidable – siempre según los gustos de cada uno -, pero también hay algún que otro juego que mejor no hubiésemos probado nunca, exactamente igual de lo que ocurre ahora.

En los tiempos donde el hardware era muy limitado, los desarrolladores se tenían que estrujar las neuronas y hacer volar la imaginación para hacer algo jugable, entendible y divertido, los jugadores, también tenían que poner de su parte. Estos, sino ponían en funcionamiento su cerebro, no llegaban a poder ver esos píxeles en movimiento cómo si fuesen un Indiana Jones en Pitfall! (David Crane, 1982), que esos sprites en movimiento parecieran un cómic interactivo, o que aquellos primeros polígonos vetustos de Virtua Racing (Sega-AM2, 1992) fuesen el paradigma de la aerodinámica, de la esbeltez y de la belleza de los F1 actuales.

Un elemento que empujaba mucho a estimular la imaginación del jugador, eran las carátulas de los videojuegos antiguos. Gracias a ellas, ponías rostro al héroe/protagonista de turno o te ayudaban a imaginarte los parajes por donde transcurría la aventura. Esto, ayudaba a empatizar con el protagonista y el ambiente donde se vivía el juego, en consecuencia, se creaba una conexión y afinidad que daba la sensación de que el juego era mejor de lo que objetivamente era. En la actualidad, estas carátulas ya no transmiten ni tienen la magia de antaño, buscando simplemente el impacto visual que puede representar una venta.

Muchos fueron los artistas de renombre que crearon y colaboraron en dar vida a caratulas de videojuegos de gran calidad. Un gran exponente en nuestro país fue Alfonso Azpiri (Madrid, 1947), que a partir de inicios de los años 80 y durante toda su carrera, hizo más de 200 portadas para juegos y programas de ordenador, habiendo trabajado para compañías como Dinamic Software, Topo Soft y Opera Soft entre otras.

Faltaría a la verdad, decir que lo anteriormente expuesto, era determinante para justificar que antes o ahora los juegos son mejores, no obstante, sí que encontramos una gran influencia. Sin embargo, un factor mucho más determinante, es la mecánica del juego. Anteriormente, al estar basadas en las 2D – la gran mayoría -, era más fácil explotar y pulir una jugabilidad muy concreta, que al abrirse a las 3D, dónde se encuentra con más problemas de diseño, de optimización y de desarrollo, que muchos programadores no saben resolver. Antes, los géneros estaban muy marcados y definidos, por lo que se podía profundizar más en desarrollar una idea y pulirla. Ahora todo es una mezcla de géneros, de pequeños juegos que subyacen en un mismo juego; de ideas superpuestas que si no se combinan y equilibran de forma adecuada, pueden desembocar en una montaña rusa de sensaciones, donde destaquen mucho unas partes, dejando a otras con inferior calidad, y en consecuencia, creando un desequilibrio en el producto final afectando a la jugabilidad de todo el juego.

Otro intento más

Anteriormente, los juegos se concebían con una dificultad alta o muy alta para alargar su duración, ya que a nivel de extensión no eran muy largos. Casi siempre, los desarrolladores de videojuegos, eran jugadores de nivel bastante alto, y el desarrollo del juego se convertía en un reto para sí mismos, no sólo como creador, sino también como jugador.

Una parte esencial del desafío que se sumaba a la dificultad – o formaba parte de ella en sí mismo -, era la imposibilidad de guardar tu avance, de salvar tu partida. Tenías que pasarte el juego de una sentada, o en su caso, dejar tu sistema abierto toda la noche y rezar que no se fuera la luz, para no perder todo tu camino recorrido.

Relacionado con la dificultad del juego, se encontraba la evolución del jugador 1. Anteriormente, el jugador evolucionaba, crecía y se superaba cada minuto que pasaba jugando, y en cambio ahora, evolucionan los personajes/avatar y las armas, para así de un plumazo, cargarse el enemigo más temible cuando se tienen niveles muy altos, sin que el jugador haya notado un crecimiento en su forma de jugar – juegas igual, pero con más poder -.

Cuando antes un jugador conseguía pasarse un videojuego de gran dificultad, éste, aparte de demostrar su habilidad, sentía una gran alegría, por haber superado muchos obstáculos y por haber vencido al juego, al desarrollador y a él mismo. Esto retroalimentaba las ganas de jugar y de querer vencer a sus propias frustraciones. Actualmente, esta sensación es muy difícil de hallar, aunque siempre hay excepciones. Cuando se consigue un objetivo que te ha costado mucho, este se magnifica y se valora mucho más.

Queremos más trozo del pastel

Con la disyuntiva de querer mantenerse fieles a unos jugadores ya experimentados o la de abrirse a un amplísimo mercado de jugadores nuevos, las grandes editoras se decantaron por esta última opción. Las compañías empezaron a “sugerir” a sus estudios de desarrollo que rebajaran la dificultad de los juegos, crear puntos de salvado, inventarse los autoguardados y checkpoints, para que de esta forma, el jugador nuevo no se sintiese frustrado y en consecuencia, abandonara pronto la experiencia. Ahora podríamos entrar en la discusión de los juegos harcore o casual, pero ya está muy trillada y es muy cansina, y tampoco es el objetivo de estas líneas.

Que los juegos ahora sean supuestamente más fáciles, no quiere decir que supongan un reto menor. Por algo están los niveles de dificultad, siempre que estén bien implementados y escalonados. También es básico estructurar bien la curva de dificultad para que sea progresiva, sin altibajos, evitando frustrar o aburrir al jugador.

Los tiempos que nos han tocado vivir, son un sin parar de información y de ítems externos que nos influyen. La velocidad de la vida es un frenesí, cómo un tren a toda máquina. Esta saturación de información, que muchas veces nos revienta el factor sorpresa, y el estrés que sufrimos en la vida, pueden ser detonantes externos para hacernos creer, que antes, los juegos eran mejores, ya que la falta de tiempo nos impide disfrutar cómo es debido de nuestra pasión.

Cuando eres un niño/adolescente, si vas cumpliendo con los estudios, el tiempo que dispones para jugar es mucho mayor que cuando eres adulto y tienes tus obligaciones. El tener que trabajar, formarte/reciclarte, estar por la familia, hacer las faenas de la casa, leer blogs de videojuegos como Ze[h]n Games y otros quehaceres, dejan muy poco tiempo para poder disfrutar y saborear los videojuegos.

Ahora estamos saturados de oferta”videojueguil”, tienes que aprender a seleccionar el grano de la paja para poder encontrar buenos juegos o los que a ti te interesen, creando así, un estado de angustia en el jugador. Al haber tanta información nos creamos unas expectativas (hype) que muchas veces no se cumplen y nos llevan a la percepción de que el juego es un bluf, de que no ha colmado las expectativas que nos habíamos creado, pero cuando lo analizas fríamente y con la perspectiva del tiempo, este mismo juego no parece tan malo. Antes no pasaba, la información era a cuentagotas – la esperabas como agua de mayo – y como mucho cada mes, no te enterabas de la existencia de muchos juegazos hasta que ya estaban a la venta y cada juego que jugabas era una experiencia nueva, en un nuevo mundo, sorprendente y satisfactorio.

Remember when…

La memoria es selectiva. Con el paso del tiempo borra o nubla la mala vivencia y por el contrario, endulza y ensalza un buen momento vivido anteriormente. En conclusión y volviendo al título del artículo, cuando vives y descubres por primera vez mundos de fantasía que te generaron un bien estar indescriptible, estos te quedan grabados para siempre. El poder sumergirte y empatizar sin ningún tipo de condicionante en la experiencia de juego, para alcanzar el reto que suponían superarlo habiendo crecido cómo jugador en el viaje, son vivencias difícilmente repetibles en la actualidad, por diferentes circunstancias no sólo vinculadas al juego. Junto con otros factores, cómo que es muy difícil innovar, tener ideas nuevas o que algo nuevo realmente te sorprenda – básicamente todo es una evolución de algo ya existente -, nos da la sensación de que antes los juegos eran mejores. Los juegos ahora no son ni mejores ni peores, simplemente son diferentes.


  1. El Píxel Ilustre: Artículo realizado el 24 de Octubre de 2012 en el blog de videojuegos El Pixel Ilustre y escrito por Galious

Inicio Foros [OPN]: Aquellos Maravillosos Años

  • Imagen de perfil de Ope[h]nOpe[h]n
    Super administrador
    #40175

    Afirmación forjada en los cimientos de la nostalgia, “Aquellos maravillosos años”, también fue adoptada en España, cómo el título de la serie american
    Lee el artículo completo en http://www.zehngames.com/opehn/aquellos-maravillosos-anos/

    Imagen de perfil de mirlo2006mirlo2006
    Participante
    #40176

    Muy buen artículo para recordar viejos tiempos y ver que los que pasamos por aquellas vivencias tenemos las mismas sensaciones. Siempre he pensado que lo de “cualquier tiempo pasado fué mejor” es un topicazo, en todos los ámbitos, lo que si es cierto es que quizás se ha perdido esa magia, antes un juego lo exprimías al máximo, porqué no tenías dinero para comprar más hasta dentro de mucho tiempo, eran muy cortos pero jodidamente difíciles, así que te obligaban a dar lo mejor de tí como jugón y te obligabas a ir a casa de los colegas a jugar a otros juegos que tú evidentemente ya no te ibas a pillar. Ahora compras un videojuego como el que compra una revista, hay poca emoción, pero eso no quiere decir que no haya calidad, esto ha evolucionado mucho y estamos viendo cosas que hace 20 años eran solo una fantasía en nuestra cabeza.

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    Participante
    #40177

    Hoy se cambian las tornas, usted escribe y nosotros comentamos… que gran idea esto de la sección Ope[h]n 😀

    Sobre su artículo decirle que comparto la misma idea al 100%. El efecto nostalgia es muy fuerte y nos hace mirar a los títulos pasados (sobretodo los que jugamos en nuestra infancia y adolescencia) con un cariño que no profesamos a muchos de los títulos actuales, ni siquiera a nuestros favoritos.

    En mi caso, el amor que le tengo al Fallen Haven, Comand&Conquer, Star Wars: Dark Forces II, Donkey Kong Land, Super Mario Land 2: Six Golden Coins y al StarCraft pocos títulos contemporáneos pueden aspirar. Y no porque, como dices, sean peores videojuegos (pues siendo objetivos muchos son incluso mejores en todos los aspectos), pero ese efecto nostalgia no entiende de notas numéricas. Te gustan porque creciste con ellos, te abrieron las puestas a este universo gamer y eso sólo se puede hacer una vez.

    Lo dicho, enhorabuena, y gran trabajo con el artículo.

    Imagen de perfil de salore78salore78
    Participante
    #40178

    Gracias por comentar. No es sólo recordar viejos tiempos, es hacernos la idea de que cómo jugamos y vivimos nuestras primeras partidas nunca más lo volveremos a sentir. Actualmente es imposible que vuelva a ocurrir, por varias de las circunstancias que expongo en la entrada. Muchas veces se juzga los juegos actuales cómo sí fueran un cáncer dentro de la corta historia de los videojuegos, y me parece una afirmación bastante injusta. Cómo digo al principio, siempre ha habido y habrá juegos buenos y malos, la diferencia de ahora, es que todo se magnifica (oferta de juegos, prensa especializada, etc). Las circunstancias y el contexto de ahora, es totalmente incomparable de cuando nacieron y crecieron los videojuegos.

    Imagen de perfil de salore78salore78
    Participante
    #40179

    Viniendo de usted, es todo un honor que lea y comente en esta entrada, y digo más, me encanta que haya entendido lo que quería transmitir escribiendo este artículo.
    La nostalgia es muy poderosa y cuando vives cualquier experiencia la primera vez, esta, pasa a formar parte de ti y de tu crecimiento cómo persona, haciéndose un vínculo imborrable e insustituible.
    Suerte tenemos ahora de las pequeñas grandes obras maestras del mundo Indie, para recordar, ni que sea un pequeño instante, aquellos momentos vividos de nuestra infancia.
    Gracias de nuevo y un saludo.

    Imagen de perfil de Raul FactoryRaul Factory
    Super administrador
    #40180

    Un placer cambiar las tornas por un día, y ser yo quién diga; Gran artículo Dani Rabinat!!

    Entrando ya en materia, es cierto que los recuerdos tienden a idealizarse y más si se trata de nuestra infancia o adolescencia. No obstante, tengo la sensación que el jugador si ha sufrido una involución en todo esto, y sólo hace falta ponerse delante de cualquier juego retro para comprobar lo mal acostumbrados que estamos ahora.

    Enhorabuena por su artículo, y ya sabe que Ope[h]n sigue ‘abierto’ (tranquilos, ya me volatizo…)

    Imagen de perfil de salore78salore78
    Participante
    #40181

    Mi gratitud hacia usted tendría que ser infinita. Gracias a usted me enganche a este templo de eruditos y de grandes conocedores del mundo del videojuego, primero leyendo sólo sus entradas, después empezando a comentarlas y finalmente siguiendo atentamente todas las entradas a diario y dando mi opinión inspirado por las letras de sus creadores. Me animó, junto al señor Laocoont, a escribir un artículo y me aconsejó a enfocar las cosas de un modo distinto.
    Respecto a su comentario, totalmente de acuerdo. Las habilidades del jugador medio de ahora están muy por debajo de lo que eran en la época de los 8 o 16 bits.
    Después de comprobar en mis propias carnes lo que cuesta escribir un artículo, mi admiración y respeto hacia todos los que conforman ZG ha aumentado de manera exponencial.

    Imagen de perfil de LaocoontLaocoont
    Super administrador
    #40182

    Sin duda alguna esto de ser comentarista de tu propio blog tiene su miga. Es un placer poder tener Ope[h]n’s que ofrezcan sin complejos sus puntos de vista de esta manera. Así que antes de hacer el comentario, sobre todo gracias y esperamos que muchos otros emprendan el camino.

    La experiencia es algo que castiga y severamente la percepción, nunca más seremos niños por lo que la virginal sensación de sorpresa constante difícilmente podremos encontrarla si la fórmula existente no varia. Giros argumentales, dificultad endiablada y muchos otros conceptos los cuales, ya fueron tratados a la edad pre-puber de la mayoría de los aquí asisten.

    Así, pues, “cualquier tiempo pasado no fue mejor, sino único, intransferible y sobre todo irrepetible”, que no es poco.

    Nota: Bien, señor, bien

    Imagen de perfil de salore78salore78
    Participante
    #40184

    Primero de todo, gracias por dar la oportunidad de dejar participar de forma tan activa y particular a los lectores de esta santa casa. La idea de que un lector habitual del blog pueda emprender, por un instante, el camino de la [h] junto con todos ustedes, es simplemente maravillosa. El poder compartir la manera de ver los videojuegos de cada uno a través de un artículo es, para los que no estamos ni acostumbrados a escribir ni tenemos soltura para ello, un gran medio para aprender.
    A propósito de su comentario, me deja cautivado cómo ha resumido y en la forma que se ha expresado en poco más de 5 lineas, para extraer la esencia del artículo. Ya no tengo palabras para describir la fascinación que me crea su forma de juntar letras y plasmarlas, en este caso, en una pantalla.
    Le seguiré leyendo aquí y donde sea.
    Un saludo y gracias de nuevo.

    Imagen de perfil de EnCarmenaEnCarmena
    Participante
    #40185

    Un amigo estaba en mi casa un día y hablábamos de videojuegos. Ambos diciendo que esta generación era una peste, y que cualquier tiempo pasado fue mejor, y todo eso. Luego hice memoria, y dije que no. Y como mi amigo no me creía, le pasé literalmente por la cara mi cartucho de Superman64 y no ha vuelto a decirlo.

    Dejando anécdotas sobre un buen uso para juegos malos (MALOS), a mí también me ha encantado el artículo, y bueno, es un hecho que lo que hemos vivido en nuestra niñez (bueno, y adolescencia) (bueno, y edad adulta joven) (bueno, ANTES, que narices, aunque cuanto más antes más fuerte) tiene siempre ese filtro de memoria que nos hace maravillarnos ante ello aunque esté superado. Pero siempre que sienta uno esa nostalgia tiene el consuelo de pensar en Superman 64, o en el más infame ET, o en ese juego de camiones para PC cuyo nombre no recuerdo pero sé que ibas más rápido marcha atrás que adelante y atravesando montañas (sin exagerar). Y entonces miras a la nostalgia y dices “nop”.

    Buena lectura, esta sección da pie a buenos artículos, y sobre todo a nuevas opiniones y puntos de vista. ¡Espero ver más aportes igual de interesantes!

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