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Stealth Bastard: Infiltración pixelada

2012-10-30
5 comentarios

Con más de diez años de experiencia a sus espaldas en misiones de infiltración y espionaje la operación de esa noche no le preocupaba demasiado. Como siempre hacía antes de entrar en acción revisó cada uno de los elementos de su equipo de última generación. Ya lo había comprobado todo mientras iba en el transporte pero lo hizo una última vez: para él era más un rito que una necesidad. Con el sigilo que le caracterizaba se acercó a su objetivo. Siete guardias y un sistema de cámaras de vigilancia protegían a conciencia el perímetro. Pero aún guardaba un as en la manga: su gadget de infiltración preferido. En todos sus años de duras misiones tácticas nunca le había fallado y por ello le tenía un especial aprecio. Solid Snake se metió en su caja de cartón y comenzó a caminar. La misión sin duda sería un éxito.

Aliados de las sombras

Aparte de ítems tan originales como la caja de cartón de la saga Metal Gear Solid (Konami, 1998), el espionaje y la infiltración siempre han dependido de un elemento: las sombras. Una de las mejores formas de que nuestro personaje pase desapercibido es ocultarlo entre las sombras pues, en este tipo de videojuegos, la luz no es nuestra aliada ya que nos hace ser un blanco fácil. La famosa serie de Hideo Kojima tiene muy presente el sigilo y la infiltración, pero la saga que de verdad sacó partido a las sombras fue Splinter Cell (Ubisoft, 2002), basada en las novelas de Tom Clancy y rival directa de los títulos Metal Gear Solid.

El protagonista de Splinter Cell, Sam Fisher, siempre ha sido un experto en fundirse con las sombras, siendo capaz de hacerse invisible a los ojos sus numerosos enemigos: está entrenado para luchar en la más absoluta oscuridad -y no, no es Batman-. También hay que admitir que la saga de Fisher, título tras título, se va alejando de la infiltración sigilosa y purista del primer Splinter Cell sustituyéndola por una infiltración basada en la premisa de no dejar títere con cabeza -si acaba con todos los guardias ninguno dará la alarma-. Este cambio, impulsado por una serie de sucesos que no os revelaré para no destripar la trama, está justificado por el guión pero deja un regusto amargo en el paladar a aquellos jugadores que esperaban un modo de juego más centrado en el pasar desapercibido y evitar los enfrentamientos.

Pero no está todo perdido para los amantes de la penumbra pues el videojuego indie que os traigo esta semana bebe del primer Splinter Cell y su protagonista también es un aliado de las sombras, os estoy hablando de Stealth Bastard (Curve Studios, 2011).

Bastardo del sigilo

Stealth Bastard es un videojuego independiente gratuito -sí, habéis leído bien, esta maravilla es gratis- desarrollado por Curve Studios, estudio creador de otros interesantes títulos indie como Fluidity y Explodemon. Actualmente están trabajando en un nuevo proyecto del que nada se sabe -pero que, sin duda, seguiré de cerca-.

En Stealth Bastard: Tactical Espionage Arsehole -lo Arsehole he de admitir que me pilló desprevenido- nos meteremos en la piel de un habilidoso espía que deberá infiltrarse, sin ser detectado, en unas avanzadas instalaciones. El videojuego, aparte de lo mencionado, carece de una trama que nos sitúe en un contexto y desarrolle al personaje principal pero, sinceramente, no es necesaria. La adictiva jugabilidad rellena todos los huecos dejados por el inexistente guión.

Infiltración y plataformas

Como sus mismos creadores afirman Steath Bastard “es como si Metal Gear Solid (Konami, 1998) y Super Meat Boy (Team Meat, 2010) tuvieran un hijo fuera del matrimonio”, por lo que estamos ante el hijo bastardo de dos grandes títulos. Veamos que elementos ha heredado Stealth Bastard de sus dos progenitores.

De la saga de Hideo Kojima extrae el componente de infiltración. Cada nivel, de los 28 que componen el videojuego, es una sala repleta de sistemas de seguridad con la única misión de localizar intrusos y aniquilarlos. Nuestro personaje -el intruso- deberá ocultarse en las sombras para evitar las cámaras de vigilancia y los escáners de los robots centinelas pues, una vez seamos localizados, nuestra muerte será prácticamente instantánea.

Uno de los aspectos que más impactan al jugador es que Stealth Bastard, con sus gráficos pixelados de 16bits, emplea sombras dinámicas. Esto quiere decir que podremos utilizar los diversos objetos repartidos por el escenario para crear nuevas sombras y que los focos de luz móviles harán que la proyección de las sombras varíe.

Del “Super Chico Carne” lógicamente extrae el componente plataformero. Stealth Bastard es, ante todo, un plataformas de scroll lateral. Saltos milimétricos y carreras para escapar de los enemigos se suceden de forma intermitente en cada nivel mientras intentamos alcanzar nuestro objetivo: cruzar el umbral de la puerta blindada -que previamente tendremos que desbloquear hackeando las terminales desperdigadas por el escenario-.

Infiltración y plataformas se unen bajo una misma bandera. Esta atípica combinación, lejos de no casar, da lugar a un título frenético y verdaderamente adictivo.

Mission: Impossible

No podría faltar una mención a la famosa saga protagonizada por Tom Cruise, Mission: Impossible (Brian De Palma, 1996), en un artículo de estas características. Al igual que en las películas protagonizadas por Ethan Hunt, en Stealth Bastard, infiltrarse será todo un reto a nuestro ingenio y habilidad. Por desgracia para nosotros tampoco tendremos ningún gadget de gran tecnología a nuestra disposición para facilitarnos la tarea -tan típicos en estas películas de acción-, sólo un visor de visión nocturna que nos indica -al más puro estilo Splinter Cell- nuestro grado de visibilidad: verde, oculto; amarillo, parcialmente oculto; rojo, blanco fácil.

Retomando el hilo de la elevada dificultad hay que mencionar que Stealth Bastard, al igual que Super Meat Boy, se basa en el tan conocido sistema de ensayo-error. Una vez averigüemos cómo resolver un reto, lo difícil será llevarlo a cabo, pues el escenario está plagado de enemigos y trampas malintencionadas -lásers que aparecen de la nada, techos que se desploman súbitamente sobre nuestra cabeza, y un largo etcétera de artimañas que nos sacarán de nuestras casillas-. Moriremos repetidas veces hasta que nuestra habilidad -o nuestra fortuna- nos permita superar el reto planteado. Por suerte existen checkpoints situados después de las pruebas más complejas -aunque aviso que muchas veces toca comenzar prácticamente desde cero-.

Otra semana más en Zehn Games con otro interesante videojuego independiente. Espero que mis letras hayan sido suficiente para animaros a probar Stealth Bastard, un indie gratuito que combina con gran acierto dos géneros dispares: infiltración y plataformas. Si disfrutasteis de las misiones de infiltración del Metal Gear Solid y de la endiablada dificultad de los niveles plataformeros de Super Meat Boy, este es vuestro videojuego. Y recordad que la sombra será vuestra única aliada en esta aventura.

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Razor

49 entradas como autor
Amante congénito del universo videojueguil. Autoproclamado nintendero, pecero y seguidor acérrimo de los títulos indie. Donde la gente ve un gamepad y una pantalla yo veo un portal dimensional a Hyrule, Shakuras, Aperture Science, The Citadel, Tallon IV, Sylvarant, Black Mesa, Tamriel… Y es que, a veces, es mejor tomar la pastilla azul y permanecer unas horas más en The Matrix que elegir la roja y darte cuenta, al mirar por la ventana de tu habitación, que amanece la rutina del día a día.

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  • Imagen de perfil de RazorRazor
    Participante
    #40391

    Con más de diez años de experiencia a sus espaldas en misiones de infiltración y espionaje la operación de esa noche no le preocupaba demasiado. Como
    Lee el artículo completo en http://www.zehngames.com/analisis/stealth-bastard/

    Imagen de perfil de salore78salore78
    Participante
    #40392

    Realmente tus letras me han despertado el interés para probarlo y al ser gratuito, ya no hay excusa. Mientras leía el post e ibas nombrando los grandes representantes de la infiltración moderna, me venían a la mente los momentos inolvidables vividos con el Metla Gear Solid y con Splinter Cell ( sobretodo el primero ).
    Soy muy fan del sigilo y la infiltración, pero lo que me hecha para atrás es que el nivel de plataformeo sea como el de Super Meat Boy, que difícil que es el muy cabr….
    A pesar de este punto de las plataformas, le daré una oportunidad.
    Gracias por enseñarnos estos pequeños tesoros ( que no solo nos hagan pasar miedo ) dentro de tanta abundancia de oferta.

    Imagen de perfil de RazorRazor
    Participante
    #40393

    Gracias a ti por comentar. Al final he hecho caso a vuestros comentarios y para no saturar a los lectores con indies de terror (por lo general, mis favoritos) los intercalaré con indies de otros géneros que merezcan la pena, aunque la semana que viene (o la siguiente) le toca a la saga survival-horror Penumbra sí o sí 😀

    Imagen de perfil de salore78salore78
    Participante
    #40394

    Estoy intentando descargar ya mismo Stealth Bastard.
    Espero con ansias tus próximos artículos aunque sean de indies de terror.

    Imagen de perfil de LaocoontLaocoont
    Super administrador
    #40395

    Yo ardo en deseos que hagas una referencia de las tuyas de “ese” que te pasé hace unos días. Quiero ver como lo exprimes y me haces sentir algo en mi interior, seguro que saco tema para uno o dos artículos. ¡No te meto presión! Pero hazlo por favor… 🙂

    Imagen de perfil de RazorRazor
    Participante
    #40396

    Justamente estoy jugando ahora al To the Moon que me han dicho que tiene una carga emocional bastante elevada (y por ahora no defrauda), cuando lo acabe en un par de días me pongo al 100% con tu recomendación 😀

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