¿Olvidates tu contraseña?

Her Story. ¿Quién mató a Simon?

2016-06-13
No hay comentarios

her-story-girl-interview-analisis-videojuegos-zehngames

Los que nacimos en la década de los 90 nos situamos en una especie de territorio fronterizo en el que se entrecruzan varias generaciones de jugadores. Por un lado, mirando hacia la izquierda de la línea temporal, encontramos a los veteranos que pudieron experimentar de primera mano y con plena conciencia los primeros pasos del medio durante los 80. Hoy por hoy son auténticos testimonios vivientes (dicho sin intentar herir excesivamente las sensibilidades) de lo que significaba jugar con máquinas como MSX, ZX Spectrum o Armstrad CPC, artefactos que, para la trayectoria personal de un servidor como jugador, forman parte de la más ignota prehistoria. Si por el contrario echamos un vistazo a la otra dirección, de los 2000 en adelante, veremos a los jugones que van tras nosotros en la línea sucesora, criados en universos 3D y conectados vía Internet a una comunidad global, establecida y plenamente consolidada.

Visto así, los 90 constituyen un delicioso limbo, un terreno inespecífico que es hijo de su pasado inmediato y progenitor de los años que estaban por venir. Aquella fue una década tan abierta a la experimentación y a la innovación formal como lo es la actual. No son pocos los pasos en falso que dio la industria durante aquellos locos años: la realidad virtual hoy recuperada, las tensiones entre cartuchos, CD y soportes alternativos que dieron lugar a un sinfín de periféricos incomprensibles, los primeros coqueteos con Internet… de entre este inabarcable repertorio de tropiezos y valientes intentonas hay un género que despierta en nosotros toda suerte de sentimientos encontrados.

her-story-dragons-lair-interactive-analisis-viodeojuegos-zehngames
plumbers-3do-interactive-her-story-analisis-videojuegos-zehngames

Me refiero a las películas interactivas, también denominadas videojuegos basados en FMV1. ¿Qué hijo de los 90 (o de los 80) no ha sufrido o al menos no ha oído hablar del diabólico Dragon’s Lair (Cinematronics, 1983), precedesor indudable de la saga Dark Souls (From Software, 2011-2016) en lo relativo a someter al jugador a toda clase de sufrimientos por mor de la jugabilidad? ¿O de esa curiosidad llamada Plumbers Don’t Wear Ties (Kirin Entertainment, 1994), una aberración que nos presentaba la típica historia picante para entretener a los adolescentes bajo el formato de un rudimentario pase de diapositivas?

Los videojuegos basados en FMV constituyeron uno de esos valientes fracasos que jalonan la última década del siglo pasado. Oír hablar hoy de este género suscita tanta inquietud como simpatía. Inquietud porque, de haber encontrado en ellos una fuente de ingresos rentable, la industria habría contado con otra vía para explorar y trazar senderos inesperados. Y pese a todo es inevitable esbozar una sonrisa, dado que al fin y al cabo aquellos títulos, hoy en el recuerdo, invitan a rememorar con nostalgia esos años repletos de excesos en los que reinaba una generosa política de brazos abiertos. Todo parecía posible.

Trama de serie B. Jugabilidad inocua. Y, sin embargo…

No parece correcto, sin embargo, afirmar que los 90 fueron la época de las películas interactivas como si con la llegada del nuevo milenio se hubiera extinguido toda posibilidad de producirlas. Efectivamente, el FMV no ha desaparecido del mapa cultural videolúdico. Al menos no del todo, y no hablamos únicamente de la miríada de cut scenes, quick time events y otros formatos de jugabilidad rebajada tan populares hoy en día. Alguien ha visto que se puede crear algo inteligente, sugerente y lo que es más interesante, entretenido y adictivo, usando aquel formato que en aquel entonces no llegó a cuajar.

her-story-gilty-or-no-gilty-analisis-videojuegos-zehngames

Nos referimos a Sam Barlow, que en 2015 publicó Her Story, una llamativa e innovadora propuesta contenida en odres viejos. El juego nos convierte en el misterioso espectador de una serie de grabaciones que datan del año 1994.2 Ignoramos las razones que nos han llevado a rescatar una vieja base de datos de la policía que contiene decenas de fragmentos de vídeo mostrando a la misma mujer sentada frente a una mesa, con claros signos de fatiga, y que narra a un entrevistador desconocido toda suerte de relatos acerca de sí misma y de los pormenores que rodean a un asesinato en el que de alguna manera está involucrada. Her Story nos invita a asumir nuestro rol como desvergonzados voyeurs para indagar en los archivos mediante la búsqueda de palabras clave, etiquetas o frases completas de cara a filtrar todo el material disponible y resolver la intriga.

Huelga decir que el título de Barlow ofrece una jugabilidad cuando menos polémica. Brian Albert lo resume perfectamente cuando afirma que “la principal mecánica del juego consiste en un motor de búsqueda que me permite indagar pistas, investigar viejas declaraciones o validar mis teorías”. Tomado de manera abstracta, escribir palabras en un navegador de archivos locales y recibir diversos vídeos a modo de feedback no deja de ser una tarea monótona y repetitiva. Eventualmente, y si no nos damos por vencidos, acabaremos llegando a cortes que nos proporcionen conocimientos suficientes para dar por finalizado el juego. De hecho, si en algún momento nos vemos incapaces de continuar utilizando el razonamiento y las pistas que tenemos bastará con escribir palabras sencillas que pueden aparecer en cualquier conversación para acceder a nuevos materiales. 3

her-story-video-database-interviews-analisis-videojuegos-zehngames
her-story-logo-tittle-analisis-videojuegos-zehngames

Y, no obstante, Her Story ha agradado a buena parte de los jugadores y también a la crítica, como lo demuestra el galardón de los Game Awards que obtuvo Viva Seifert por su extraordinario papel como protagonista del misterio. Quizá haya que buscar las razones de este éxito en el estrecho vínculo que Barlow estableció entre narrativa y la jugabilidad. Dado que no es necesario hacer alarde de habilidades habitualmente asociadas al jugador de videojuegos (reflejos felinos, rapidez en la toma de decisiones, aptitudes competitivas, destreza a la hora de actuar bajo presión), en Her Story las sensaciones asociadas a profundizar en la complejidad de la trama son las principales recompensas. Se experimenta satisfacción y placer cuando una palabra o serie de términos arrojan nuevos resultados. Ciertos clips de escasos segundos de duración, quizá precisamente por esa fugacidad, despiertan nuevas dudas e inquietudes. Es gratificante ser lo particularmente precisos y sagaces para encontrar vídeos correspondientes a la última y decisiva entrevista del 3 de julio de 1994.

Todo ello va, además, asociado a una novedad en lo formal que paradójicamente se retrotrae a un periodo de experimentación amargamente recordado en la historia de los videojuegos. Y es que, ¿cómo era posible siquiera pensar que recuperando un planteamiento tan nefasto como lo fue el FMV apareciese, en pleno 2015, un título tan rompedor y adictivo? Her Story, además, recuerda en cierto modo a la ya rudimentaria y vintage estética de las aventuras conversacionales tan populares en los 80. Regresamos a una interfaz que hoy puede considerarse propia de la edad de piedra, aderezada incluso con un filtro artificial para simular que estamos ante la pantalla de un monitor CRT. La única vía de comunicación con el entorno de juego, si es que se le puede calificar como tal, es una interfaz que admite una serie de comandos para abrir nuevas posibilidades de exploración. El abanico de posibilidades de juego es, como se ha dicho, realmente limitado.

her-story-girl-guittar-interview-analisis-videojuegos-zehngames

No podemos olvidar tampoco el importante golpe de efecto que supone regresar a un género como el de los misterios policíacos y emplazarnos a mediados de los 90. Her Story vuelve a aquella década en forma y contenido, y lo hace tomando prestadas algunas convenciones de la estética retro que quedan reflejadas en el apartado gráfico (en este caso cinematográfico): las hombreras imposibles, una habitación sobriamente decorada que innegablemente transmite la sensación de respirar aire viciado, y finalmente el apartado sonoro se alían con una historia de detectives no exenta de dramáticos giros de guión que evocan, quizá sin pretenderlo, a la celebrada Twin Peaks. No hay mundos oníricos, no hay un plantel de personajes insuperable como lo había en la serie de Lynch, tampoco hay cautivadores escenarios y entrañables paisajes… Pero hay una pátina siniestra que envuelve toda la historia y la convierte, más que en un misterio, en un enigma.

¿Quién mató a Simon? Puede que no tengamos el carisma del agente Dale Cooper, pero en Her Story estamos llamados a lidiar con las intrigas de un crimen cuya estructura narrativa se encuentra sabiamente fragmentada y deliberadamente esparcida a nuestro alrededor para que trabajemos con ella de acuerdo al estilo de los 90. Un juego que, de no contar un una trama tan intrigante, sería de lo más aburrido e inocuo que podemos encontrar. Una historia que, tomada de principio a fin sin las posibilidades formales del videojuego, no pasaría del estante de cintas de serie B condenadas al olvido. A pesar de todo, una mezcla que funciona y que, quién sabe, puede encontrar su réplica en futuras propuestas que se atrevan a regresar al cajón de sastre de décadas pasadas para seguir creando.

Notas


  1. FMV son las siglas de Full Motion Video. Los videojuegos basados en este soporte cargaban escenas de vídeo prerrenderizadas de forma que funcionaban como si estuviesen reproduciendo cortes de una película. En función de las decisiones del jugador, extremadamente limitadas, el juego mostraba determinadas escenas, episodios y eventos.
  2. Concretamente las grabaciones abarcan los dias desde el 18 de junio hasta el 3 de julio de 1994.
  3. Pese a todo, el motor de búsqueda está inteligentemente diseñado y preconfigurado para mostrar únicamente un máximo de 5 resultados. Además, están ordenados cronológicamente de acuerdo a las fechas de las diferentes entrevistas. Dado que es en el último interrogatorio cuando las cartas se ponen boca arriba, no es del todo fácil llegar aleatoriamente a la resolución del misterio.
Imagen de perfil de Noor

Noor

44 entradas como autor
No se me ve, pero estoy en medio de las brumas de Friedrich. Por eso de que estudio filosofía dicen que vivo a contracorriente. Me acompaña un perro de las nieves, y entre mandos, libros y cine no tengo tiempo para pensar en el aburrimiento. Cuando me lo permitan los plazos lanzaré al océano Ze[h]n pequeñas píldoras de reflexión y crítica videojueguil.

Etiquetas:

, , , , , , , , , , , , ,

Inicio Foros Her Story. ¿Quién mató a Simon?

Viendo 1 publicación (de un total de 1)

Debes estar registrado para responder a este debate.