¿Olvidates tu contraseña?

Chasm; el sabor de la nostalgia

2014-03-09
No hay comentarios

El auge del mundo del videojuego independiente ha supuesto la vuelta a la vida de géneros tradicionales que las nuevas generaciones han enterrado en el olvido y quedando marginados en un rincón donde sus amantes incondicionales van a visitarlos en secreto, algunos, incluso, públicamente. Géneros tales como la estrategia en tiempo real donde la recogida de recursos naturales siga siendo la clave de los títulos o la estrategia de gestión donde era la misión del jugador construir ciudades en honor a su habilidad. También la estrategia táctica está floreciendo de nuevo con títulos como Steam Marines (íd.; Worthless Burns, 2013) o Space Hulk (íd.; Full Control, 2013), que son la debilidad de quien esto firma.

Los juegos de rol también están conociendo una segunda primavera gracias a los aventureros del mundo independiente, que sin nadie encima que les guíe se atreven a repasar los ejemplos dorados de la historia de los videojuegos envolviéndolos en un detalle preciosista. Otro de los géneros que están conociendo una nueva vuelta de tuerca y una segunda juventud son los títulos de plataforma. El catálogo es inmenso y no son pocos los que han brillado con luz propia, como el patrio UnEpic (íd.; Francisco Téllez de Meneses, 2011) o los fenómenos de masas que han supuesto obras como Braid (íd.; Number None, Inc, 2008) o Super Meat Boy (íd.; Team Meat, 2010). Todos ellos presentan mecánicas añejas envueltas en gráficos pixelados de un gran gusto que atacan directamente a la nostalgia el jugador.

Este mismo esquema, mecánicas tradicionales junto a un envoltorio pixelado de gran calidad, es lo que ofrece Chasm (íd., Discord Games, 2014). La propuesta de Discord Games se enmarca dentro de los géneros de plataforma en dos dimensiones y ARPG (Action Role Playing Games) ambientado en un mundo de fantasía donde las mazmorras son generadas procedimentalmente. Los propios desarrolladores le han añadido la etiqueta Metroid-like, pero, y permitidnos el tono personal, debido a nuestra infancia donde el rey era el ordenador y la consola una prima perdida, nunca pudimos disfrutar de esta saga. Por tanto, disculpad la omisión de esta referencia en nuestra descripción del título.

Tras esta retahíla de géneros y etiquetas se esconde un juego realmente atractivo por dos motivos principales, el primero su estética, recuerda poderosamente al reciente Starbound (íd.; Chucklefish, 2014), realmente hermosa y sobre la que nos vamos a detener por unos momentos y el segundo su jugabilidad, sobre la que trataremos más adelante. La ambientación de los escenarios corre a cargo de Tony Redmer, un verdadero genio del pixel-art que no solo ha trabajado para este título, sino que lleva las riendas de cuatro proyectos independientes diferentes, para la desarrollada 2D Knights los títulos Heaven Demon Slayer Eight (íd.; 2K Knights, 2014) y un roguelike aún sin título, para Dojotron Kung Fu Killforce (íd.; Dojotron, 2014) y para Machineware, Rollgrid (íd.; Machineware, 2014).

chasm-logo-indie-videojuegos-zehngames

Este tipo de artista es una novedad en el sector actual. Un trabajador independiente que vende sus herramientas y su talento a diferentes proyectos en lugar de atarse a una compañía, logrando un desarrollo de su estilo personal mucho más profundo y trabajado y que nos permite hablar de la estética típica de tal artista o de tal otro, al igual que ocurre, salvando las distancias, en el mundo del cine. El encargado de los “sprites” del juego es Glauber Kotaki, quien ha trabajado igualmente en muchos títulos del mundo independiente donde destaca el conocido Rogue Legacy (íd.; Cellar Door Games, 2013) como demuestra su propia página web y que responde al perfil mencionado anteriormente, un animador independiente que trabaja en diversos proyectos dejando su sello personal en cada uno de ellos. Sin duda el apartado gráfico es uno de los aspectos que destaca de este título, pero no es el único aspecto.

Sus creadores definen al título como una mezcla entre la saga mencionado anteriormente y Diablo (íd.; Blizzard North, 1996). De hecho Diablo es una de las principales influencias del título así como el resto de los ARPG del mercado debido a que una de las principales preocupaciones del jugador durante la partida será buscar el equipamiento necesario a través de los dos métodos tradicionales, la compra y venta de estos en los mercaderes de los pueblos y a través de la recolección de objetos dejados en el suelo tras la muerte de los adversarios así como la búsqueda de estos en los más inverosímiles depósitos. Cada arma o armadura tendrá sus propias características que irán convirtiendo al jugador en un arma cada vez más refinada de matar. Este refinamiento, además, se verá complementado con la adquisición de diferentes habilidades y aumento de las características iníciales del jugador mediante la acumulación de experiencia durante sus partidas. Todas estas características tradicionales y añejas de los juegos mencionados son transparentes en estos títulos, que ha recibido la influencia de los grandes del género como el mencionado primer Diablo, donde las mazmorras del título se creaban también procedimentalmente.

Chasm es un título que apunta directamente a nuestro corazón nostálgico recordándonos los gigantes del videojuegos de hace unas décadas y nos vuelve a demostrar porque estos grandes títulos nos robaron cientos de tardes. Todo ello rodeado de uno de los envoltorios mejor finalizados del ámbito independiente y que promete largas y más largas jornadas de diversión. Eso sí, el título aún se encuentra en proceso de desarrollo, pero siempre podremos disfrutar de una versión de prueba muy completa y depurada en este mismo.

chasm-personajes-indie-videojuegos-zehngames

Inicio Foros Chasm; el sabor de la nostalgia

Viendo 1 publicación (de un total de 1)

Debes estar registrado para responder a este debate.